Razas de gallinas para el frío y el calor: qué elegir en cada clima de España

En la mayor parte de España, lo que más castiga a las gallinas no es el frío, sino el calor y la humedad. Una gallina sana y bien emplumada soporta las heladas si duerme en un gallinero seco y sin corrientes; en cambio, por encima de unos 30 °C empieza a pasarlo mal y a partir de 35 °C, sobre todo con humedad alta, puede morir de un golpe de calor. Como regla general: razas pesadas y de cresta pequeña para el norte húmedo y la montaña, y razas ligeras de cresta grande o híbridos, con mucha sombra, para el sur y el litoral mediterráneo.
| Zona | Qué las pone en apuros | Razas que encajan | Con precaución |
|---|---|---|---|
| Norte atlántico (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco) | Lluvia, humedad, barro y parásitos | Sussex, Plymouth Rock, Orpington, Wyandotte, híbridos; autóctonas como la Galiña de Mos, la Pita Pinta asturiana o la Euskal Oiloa | Silkie y otras de plumaje sedoso, que no repele el agua |
| Meseta e interior (Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Aragón, La Rioja) | Heladas en invierno y calor seco en verano | Rhode Island Red, Plymouth Rock, New Hampshire, Sussex, híbridos; Castellana negra | Leghorn donde hiela mucho; razas muy plumosas en verano |
| Montaña (Pirineo, cordillera Cantábrica, sistemas Ibérico y Central) | Frío intenso, nieve y agua helada | Wyandotte, Ameraucana y Araucana (cresta en guisante), Plymouth Rock, Sussex | Leghorn y otras de cresta grande; pintadas |
| Litoral mediterráneo (Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares) | Calor húmedo, noches cálidas y ácaro rojo | Leghorn, Penedesenca, Prat, híbridos | Orpington, Wyandotte y otras muy plumosas |
| Sur e interior cálido (Andalucía, Extremadura) | Máximas de 40 °C o más | Leghorn, Andaluza azul, Utrerana y otras mediterráneas; híbridos con buena sombra | Razas pesadas y muy plumosas |
| Canarias | Calor puntual; casi sin heladas salvo en cumbres | Casi todas, con sombra | Razas muy plumosas en las zonas más cálidas |
Qué les afecta de verdad: frío, calor y luz
Frío. El plumaje aísla muy bien. Los problemas llegan con la humedad y las corrientes: cama mojada, condensación en el techo, agua helada y congelación de crestas y barbillas grandes, sobre todo en los gallos. Si tras una helada ves las puntas de la cresta oscuras o blanquecinas, es congelación: no frotes la zona y consulta al veterinario si se inflama o supura.
Calor. Las gallinas no sudan: se refrigeran jadeando y separando las alas del cuerpo. Con calor comen menos, ponen menos, sus huevos salen con la cáscara más fina y beben mucha más agua. Apatía, jadeo continuo y tambaleo son señales de golpe de calor: lleva a la gallina a la sombra, ofrécele agua fresca y llama al veterinario si no se recupera.
Luz. La puesta de invierno baja por las horas de luz, no por el frío. En diciembre, en la península hay entre 9 y 10 horas de luz, y para poner a pleno ritmo las gallinas necesitan del orden de 14. En otoño llega además la muda, que corta la puesta durante varias semanas. Si quieres mantener algo de puesta, puedes alargar el día con una luz programada por la mañana, sin cambios bruscos; dejarlas descansar en invierno también es una opción razonable.
Razas para el frío y la humedad
Aguantan mejor el frío las gallinas de cuerpo pesado, plumaje denso y cresta pequeña: en rosa, como la Wyandotte; en guisante, como la Ameraucana o la Araucana, o simple pero de tamaño moderado, como la Sussex o la Plymouth Rock barrada. La Orpington también resiste bien el frío, aunque su plumaje esponjoso tarda en secarse si se empapa. Las razas locales del norte, criadas durante generaciones con esa lluvia, son otra buena opción.
En el norte atlántico, más que la raza importa el gallinero: un corral con una parte techada, buen drenaje y una cama que se mantenga seca evitan la mayoría de problemas respiratorios, de coccidiosis y de parásitos.
Razas para el calor
Toleran mejor el calor las razas ligeras, de plumaje ceñido y cresta y barbillas grandes, que funcionan como radiadores: la Leghorn y las razas mediterráneas, entre ellas muchas españolas, como la Penedesenca, la Prat, la Castellana negra o la Andaluza azul. Los híbridos de puesta (ISA Brown, Lohmann, Bovans o Shaver) llevan el calor de forma aceptable si tienen buena sombra; no hay pruebas independientes de que una marca lo tolere claramente mejor que otra. Las razas pesadas y muy plumosas, como la Orpington, la Wyandotte o la Brahma, son las que peor lo pasan.
Las pintadas, de origen africano, llevan mejor el calor que el frío húmedo, así que en montaña necesitan un refugio cerrado y seco.
Cómo protegerlas del frío
- Gallinero seco y sin corrientes a la altura de las perchas, pero con ventilación en la parte alta para que salga la humedad. Cerrarlo a cal y canto provoca condensación, que es peor que el frío.
- Cama gruesa y seca; en zonas frías, la cama profunda aporta algo de calor.
- Agua sin hielo: cámbiala por la mañana y por la tarde, o usa bases calefactadas homologadas para bebederos.
- Perchas anchas y planas, para que al dormir se tapen los dedos con las plumas.
- Nada de lámparas de calor: son una causa conocida de incendios en gallineros, y las gallinas aclimatadas no las necesitan.
- Un poco de grano por la tarde les aporta energía para la noche, sin pasarse.
Cómo protegerlas del calor
- Sombra densa todo el día, mejor de árboles o parras; si no hay, malla de sombreo sobre el corral.
- Tejado aislado y de color claro, y aberturas en lados opuestos para que corra el aire, también de noche.
- Varios bebederos a la sombra, con agua limpia que se renueve en las horas de más calor. Si el veterinario lo aconseja, puedes añadir sales de rehidratación para aves siguiendo la etiqueta.
- Pienso en las horas frescas y poco grano o golosinas al mediodía; algo de fruta fresca, como sandía, en pequeñas cantidades.
- Nebulizadores solo con calor seco: en el interior ayudan a refrescar, pero en la costa, con mucha humedad, apenas enfrían y mojan la cama.
- Nada de manipularlas ni transportarlas en las horas centrales del día.
- Revisión semanal de ácaro rojo: con calor se multiplica muy deprisa. Tienes cómo detectarlo en la guía para mantener el gallinero limpio.
Errores frecuentes
- Elegir una raza muy plumosa para un corral sin sombra en el valle del Guadalquivir o en el interior de Murcia.
- Cerrar herméticamente el gallinero en invierno para que no pasen frío.
- Dejar el bebedero al sol en verano.
- Culpar a la raza de la bajada de puesta de invierno, cuando la causa son los días cortos y la muda.