Cómo mantener el agua cristalina durante toda la temporada sin gastar de más
Mantener el agua de una piscina en perfectas condiciones durante los meses de verano requiere entender cómo interactúan entre sí los distintos parámetros del agua: pH, cloro libre, alcalinidad total y dureza cálcica. Cuando uno de estos valores se desajusta, los demás se ven afectados en cadena, lo que puede convertir una piscina limpia en un caldo de algas en cuestión de días.
En esta guía te explicamos la rutina semanal que siguen los técnicos profesionales: los errores más frecuentes que cometen los propietarios de piscinas (como añadir productos sin medir primero o filtrar pocas horas en días de mucho calor), y las claves para reducir el gasto en productos químicos hasta un 40% con pequeños ajustes de hábito.
También veremos cómo interpretar correctamente un test de agua, qué hacer cuando el agua se pone verde de forma repentina, y por qué la temperatura del agua afecta directamente a la dosis de cloro necesaria para mantener la desinfección activa.