Tabla rápida: qué truco para qué mancha
| Truco | Sirve para | Veredicto |
|---|---|---|
| Agua fría | Primer paso con cualquier mancha; imprescindible con sangre, leche u orina | Sí |
| Lavavajillas transparente | Comida, grasa ligera, bebidas | Sí, en dosis mínima |
| Vinagre blanco | Restos de café o té, residuos de jabón, olores | Sí, diluido |
| Sal, talco o maicena | Líquidos y grasa recién caídos | Sí, solo en fresco |
| Agua oxigenada al 3 % | Sombras de café, té, vino o sangre en sintéticas claras | Con prueba previa |
| Alcohol | Tinta, rotulador, restos de cera de color | Con prueba previa |
| Hielo | Chicle y cera | Sí |
| Plancha tibia y papel | Cera de vela | Sí, sin vapor |
| Agua con gas | Lo mismo que el agua | Ni mejor ni peor que el agua |
| Bicarbonato | Olores, en seco | Para manchas, no |
| Vinagre con bicarbonato | Nada | No: se neutralizan |
| Laca, pasta de dientes, limón, espuma de afeitar | Nada que no hagan mejor otros | No |
| Lejía y amoníaco | Nada | Nunca en alfombras |
Los que funcionan y cómo usarlos
Agua fría y papel
No parece un truco, pero es lo que más manchas salva. Absorbe presionando, echa agua fría a cucharadas y vuelve a presionar. El agua fría no fija ninguna mancha; la caliente sí fija las de proteína (sangre, leche, huevo, vómito, orina).
Lavavajillas
Un cuarto de cucharadita de lavavajillas transparente y sin lejía en un vaso de agua templada (250 ml). Aplícalo a toques, deja actuar cinco minutos, presiona y, sobre todo, aclara con agua. El error típico es echarlo directo o en exceso: el jabón que se queda en la fibra atrae la suciedad y, a las pocas semanas, aparece una mancha gris justo donde limpiaste.
Vinagre blanco
Una parte de vinagre blanco por dos de agua. Sirve para los restos marrones del café o el té después del lavavajillas, para aclarar residuos de jabón y para suavizar olores; el olor a vinagre desaparece al secar. La lana lo tolera bien, porque aguanta mejor lo ligeramente ácido que lo alcalino. Con la orina de mascota puede ayudar con el olor, pero no sustituye a un limpiador enzimático, como se explica en la guía de orina de mascota.
Sal, talco y maicena
Son absorbentes: funcionan en los primeros minutos, cuando todavía hay líquido o grasa que chupar. Cubre la mancha con una capa generosa sin frotar, espera de 15 a 30 minutos (la grasa agradece el tiempo largo), barre con cuidado y aspira. La sal tiene un inconveniente: si se disuelve en el líquido, al secar puede dejar un cerco blanquecino, así que después aclara con un poco de agua y presiona. Sobre una mancha ya seca no hacen nada, porque no queda nada que absorber.
Agua oxigenada
La de farmacia, al 3 % (10 volúmenes). Es útil para la sombra que dejan el café, el té, el vino o la sangre en alfombras sintéticas de color claro. Pruébala siempre antes en una zona oculta y espera a que seque, porque puede aclarar el tinte. Poca cantidad, unos 15 minutos, presionar y aclarar. Nunca en lana, seda ni alfombras oscuras o estampadas, y nunca en el mismo recipiente que el vinagre.
Alcohol
El isopropílico (de farmacia o de limpieza de electrónica) o el de 96°, para tinta de bolígrafo, rotulador, pintalabios o el color que deja una vela. Aplícalo con un bastoncillo o con una esquina de un paño blanco, a toques, y cambia a una zona limpia en cuanto se tiña. No lo viertas: en alfombras con respaldo de látex puede despegarlo y en algunas fibras arrastra el tinte. Es inflamable, así que ventila y trabaja lejos de cualquier llama.
Hielo y plancha
El hielo en una bolsa, de 10 a 15 minutos, endurece el chicle y la cera para romperlos y levantarlos a trozos. Para la cera que queda, papel de cocina encima y la plancha tibia, sin vapor, unos segundos; cambia el papel cada vez que se empape. Nunca apoyes la plancha directamente en la alfombra: las fibras sintéticas se funden.
Muchos trucos mejoran la mancha mientras está húmeda y dan la sensación de haberla quitado. Júzgalo cuando la zona esté completamente seca, al día siguiente: si la mancha sigue ahí o ha vuelto a salir, el truco no ha bastado.
Los que no compensan o empeoran la mancha
- Vinagre con bicarbonato. La efervescencia impresiona, pero es un ácido reaccionando con una base: se neutralizan y lo que queda es, básicamente, agua con una sal (acetato de sodio). No limpia más que el agua y puede dejar un residuo blanco en la fibra.
- Agua con gas. Funciona como el agua del grifo, porque es agua. Si es lo que tienes a mano, úsala; no hay motivo para comprarla para esto.
- Bicarbonato para manchas. Espolvoreado en seco y aspirado al cabo de unas horas, ayuda con los olores. En pasta sobre una mancha de color no la saca, cuesta aspirarlo del fondo del pelo y, al ser alcalino, conviene evitarlo húmedo sobre lana.
- Laca de pelo para la tinta. Lo que actúa es el alcohol que lleva, pero también contiene resinas que dejan la fibra pegajosa. Usa el alcohol directamente.
- Pasta de dientes. Es abrasiva y lleva colorantes y blanqueantes: en una alfombra deja la zona áspera o más clara.
- Limón. Es ácido, lleva azúcares que se quedan pegajosos y puede aclarar el color de forma irregular, sobre todo si después le da el sol.
- Espuma de afeitar. Es jabón en espuma con perfume y aditivos: limpia algo, pero hay que aclararla igual que el lavavajillas y aporta menos.
- Lejía. Decolora de forma permanente y destruye la lana y la seda.
- Amoníaco. Es alcalino, daña la lana, puede alterar los tintes y es peligrosísimo si alguien lo junta con lejía. En casa no merece la pena.
Lejía con vinagre, limón, antical o cualquier ácido: desprende cloro. Lejía con amoníaco: desprende cloraminas. Agua oxigenada con vinagre en el mismo recipiente: forma un ácido corrosivo. Si vas a cambiar de producto, aclara antes con agua y ventila.
Cómo hacer la prueba en una zona oculta
- Elige un punto que no se vea: bajo el sofá, un borde que quede debajo de un mueble o la parte de atrás de un fleco.
- Aplica una gota del producto tal y como lo vas a usar y espera de cinco a diez minutos.
- Presiona con un paño blanco: si se tiñe, el tinte de la alfombra no es estable y ese producto queda descartado.
- Deja secar y compara color, brillo y tacto con el resto.
Según el tipo de alfombra
- Sintéticas (nailon, poliéster, polipropileno): admiten todos los trucos que funcionan. El polipropileno resiste bien las manchas de bebida pero retiene la grasa, así que con él el absorbente y el lavavajillas son lo más útil.
- Lana: agua fría, lavavajillas neutro muy diluido y vinagre. Nada de amoníaco, bicarbonato húmedo, agua oxigenada ni lejía. Hay más detalles en la guía de manchas en lana.
- Pelo largo y bucle: los mismos productos, con menos líquido y sin frotar.
- Yute, sisal y fibras vegetales: casi en seco. Absorbentes sí; agua, la mínima, porque deja cercos marrones.
- Seda y viscosa: ningún truco casero con líquidos. Absorber y consultar a un profesional; la lógica es la misma que en la guía de manchas en seda.
Cuándo dejar los trucos
Si después de dos intentos la mancha no cambia, un tercer truco solo añade residuos. Para manchas secas o antiguas, sigue el protocolo por tipos de la guía de manchas incrustadas en alfombra; para el café, la guía de café en alfombra, y para una limpieza general, mira cuándo tiene sentido el limpiador de vapor. Si la alfombra es de valor o el tinte se corre en la prueba, lo sensato es ir directamente a un profesional.
