Tormentas de verano: qué hacer para recuperar el agua

Una tormenta de verano cambia varias cosas del agua a la vez: la lluvia diluye el pH y el cloro, y el viento arrastra hojas, tierra y materia orgánica que consumen cloro y enturbian el agua. Actuar en orden, en vez de echar producto a ojo, evita gastar de más y que el agua tarde más de la cuenta en aclararse.
Qué le hace la tormenta al agua
El agua de lluvia es ligeramente ácida y aporta volumen nuevo sin cloro ni química, así que diluye tanto el pH como el cloro libre que tenías ajustado. El viento, por su parte, arrastra polvo, tierra, hojas e insectos que aportan materia orgánica: esa materia orgánica consume cloro al reaccionar con él, lo transforma en cloraminas y deja menos cloro libre disponible para seguir desinfectando. Si además ha bajado la temperatura del agua, el conjunto puede notarse en un aspecto más turbio de lo habitual al día siguiente, sin que eso signifique necesariamente que haya algas.
El viento suele pesar más que la propia lluvia: una tormenta corta pero con rachas fuertes puede llenar la piscina de polen, tierra y hojarasca de los árboles cercanos, mientras que una lluvia suave y sin viento apenas cambia el aspecto del agua más allá de diluir ligeramente la química. Por eso conviene fijarse en lo que ha traído la tormenta en concreto, más que aplicar siempre el mismo protocolo con la misma intensidad.
Orden de actuación
- Retira los residuos flotantes con la red antes de que se hundan o se descompongan en el agua; cuanto antes salgan, menos carga orgánica queda para consumir cloro.
- Limpia la cesta del skimmer y el prefiltro de la bomba. Tras una tormenta se llenan mucho más rápido de lo habitual, y si están obstruidos el caudal de filtración cae aunque el temporizador marque las horas correctas.
- Mide y corrige alcalinidad y pH primero. El procedimiento completo está en la guía de control del pH.
- Mide el cloro libre y el combinado y decide si hace falta una supercloración; los criterios están en cuándo conviene un tratamiento de choque.
- Cepilla fondo y paredes si ha entrado tierra o barro visible, sobre todo en las zonas donde se acumula sedimento.
- Filtra de forma prolongada, más horas de las habituales ese día, y vigila la presión del filtro: si sube mucho más rápido de lo normal, retrolava.
- Vuelve a medir a las 24 horas antes de dar la piscina por recuperada del todo.
Si el nivel de agua ha subido mucho
Con lluvia intensa es habitual que el nivel suba por encima de lo normal. Bájalo de forma controlada por el desagüe o el skimmer hasta la altura habitual, en vez de dejar que rebose sin control, y revisa que el terreno alrededor de la piscina drene bien: si sigue entrando agua de escorrentía del jardín, puede traer restos de fertilizante o tierra que vuelven a descuadrar lo que acabas de corregir.
No aproveches ese exceso de agua para «ahorrarte» rellenar más adelante dejándolo tal cual por encima del nivel del skimmer: con el agua demasiado alta, el skimmer no arrastra bien la suciedad de la superficie y buena parte de lo que ha traído la tormenta se queda flotando o acaba en el fondo en vez de salir por el filtro.
Prevención para la próxima tormenta
- Asegura o retira antes de la tormenta cualquier mueble, juguete o cubierta suelta que el viento pueda meter en el agua.
- Si usas cubierta, comprueba que quede bien sujeta: una cubierta mal fijada puede acumular agua y hundirse, o soltarse y llenar la piscina de hojas igualmente.
- Poda la vegetación que quede justo encima del vaso para reducir la caída de hojas y ramas pequeñas.
- Mantén despejados los drenajes de alrededor de la piscina para que la escorrentía del jardín no acabe siempre dentro del agua.
- Si el pronóstico avisa de una tormenta fuerte, adelanta la revisión de pH y cloro para que el agua parta de un buen punto y aguante mejor la dilución y la suciedad que va a recibir.
Preguntas frecuentes
¿Puedo bañarme justo después de una tormenta?
Mejor espera a haber medido y corregido pH y cloro. Con la química diluida y sin verificar, no sabes si el agua está realmente desinfectada, y si acabas de aplicar un choque hay que respetar el tiempo de espera que marque la etiqueta antes de bañarse.
¿Toda tormenta obliga a dar un tratamiento de choque?
No. Solo si el cloro libre ha caído mucho, el agua tiene tono verdoso o ha entrado una cantidad de suciedad claramente por encima de lo habitual. Con una tormenta breve y sin apenas arrastre de residuos, corregir pH y alargar la filtración suele ser suficiente; los criterios completos están en cuándo conviene un tratamiento de choque.
¿Es mejor tapar la piscina antes de que llegue la tormenta?
Depende del tipo de cubierta. Una cubierta bien sujeta evita buena parte de la hojarasca y el polvo, pero si es de las que no drenan bien puede acumular agua y hundirse con lluvia intensa. Si tu cubierta no está pensada para lluvia fuerte, a veces es preferible retirarla antes de la tormenta y limpiar después con la piscina destapada.