Manchas de pintura escolar en la ropa: témpera, acuarela, acrílica y rotulador

Cada una se quita de una forma. La acuarela y la témpera salen con agua y detergente, incluso secas; la acrílica, solo si la pillas húmeda (seca necesita alcohol y paciencia), y el rotulador depende de si es lavable o permanente. Antes de nada, mira el envase o pregunta en el colegio qué material han usado.

Ropa amontonada sobre una superficie

Identifica qué pintura es

TipoCómo reconocerlaDificultadQué la disuelve
AcuarelaMancha transparente, de color diluidoBajaAgua y detergente
Témpera y pintura de dedosOpaca y mate; al secarse forma una costra que se desmenuzaBaja o media, según sea lavable o noAgua y detergente, después de rehidratarla
AcrílicaAlgo de brillo; seca, forma una película elástica que se puede pelarAlta si se ha secadoAgua mientras está húmeda; seca, alcohol
Rotulador lavableLo indica el envase o el capuchónBajaAgua y detergente
Rotulador permanente y bolígrafoLa tinta no se corre al mojarlaMedia o altaAlcohol

Si el envase indica que la pintura es lavable, la fórmula está pensada para salir en la lavadora: tu trabajo es no fijarla antes con calor. Si no lo indica, cuenta con que costará más y pretrata siempre antes de lavar.

Lo primero, sea cual sea la pintura

  • Retira el exceso con una cuchara o el canto de una tarjeta, sin extenderlo.
  • No frotes con toallitas ni servilletas: arrastran el pigmento y agrandan la mancha.
  • Aclara por el revés con agua fría si la pintura todavía está húmeda, para que salga por donde entró.
  • Si no puedes lavarla ya, mantén la zona húmeda (un papel mojado encima y la prenda en una bolsa) hasta llegar a casa. Con la acrílica es imprescindible.
  • Nada de secadora ni plancha hasta que la mancha haya desaparecido.

Si ese día también ha habido recreo con barro o hierba, trata primero la pintura, que es la que tiene prisa, y después sigue con las guías de barro y de césped.

Acuarela

Es la más fácil. Aclara bajo el grifo de agua fría, por el revés, hasta que el agua salga limpia; pon una gota de detergente líquido o de lavavajillas y masajea el tejido contra sí mismo 30-60 segundos. Aclara y lava con el programa habitual. Si ya está seca, deja la prenda 15-30 minutos en remojo en agua fría con un poco de detergente antes de lavarla. Los colores muy intensos pueden dejar una sombra tras el primer lavado; un segundo pretratamiento suele bastar.

Témpera y pintura de dedos

Si está húmeda

Igual que la acuarela: agua fría abundante por el revés, detergente, aclarado y lavado.

Si está seca

Rasca la costra con una cuchara; la témpera seca se desmenuza. Deja la zona 20-30 minutos en agua templada para rehidratar lo que queda: verás que vuelve a soltar color. Aplica detergente líquido o lavavajillas, masajea, aclara y lava a la temperatura que indique la etiqueta. En algodón blanco, si queda un tono, un remojo con blanqueador de oxígeno activo (percarbonato), en la dosis del envase, termina de sacarlo. Las témperas lavables suelen salir a la primera; las que no lo son pueden pedir dos o tres rondas.

Acrílica

La acrílica lleva el pigmento en una resina dispersa en agua. Húmeda se comporta como una pintura al agua; al secarse, esa resina forma una película plástica que el agua ya no disuelve. Por eso los minutos cuentan.

Si está húmeda

Agua fría a chorro por el revés, presionando la zona con los dedos sin frotar hacia fuera. Aplica lavavajillas o detergente líquido, trabaja con suavidad y aclara; repite hasta que el agua deje de salir teñida. Lava la prenda sin dejar que se seque antes.

Si ya se ha secado

  • Rasca con una cuchara o una espátula de plástico todo lo que esté en relieve.
  • Pon papel absorbente debajo y empapa la mancha con alcohol isopropílico o alcohol de farmacia de 96°, con un algodón. Espera 5-10 minutos a que la película se ablande.
  • Rasca de nuevo lo que se haya reblandecido y repite el alcohol las veces que haga falta.
  • Termina con lavavajillas, aclara y lava.

Prueba antes el alcohol en una costura interior, porque en algunos tejidos de color hace que el tinte se corra. Trabaja con guantes, ventila y mantén el alcohol lejos de cualquier llama. La acetona (el quitaesmaltes) es más agresiva: resérvala para algodón o lino y pruébala antes, porque disuelve el acetato, el triacetato y el modacrílico y puede dañar estampados y mezclas. Con acrílica gruesa que ya ha pasado por la lavadora, lo realista es reducir la mancha; no siempre desaparece.

La acrílica no espera

Mientras está húmeda sale con agua; cuando se seca, solo con disolventes y rara vez del todo. Si ves la mancha a la salida del colegio, mantenla mojada hasta llegar a casa.

Rotulador

Rotulador lavable

Aclara la zona por el revés con agua fría hasta que deje de soltar color, aplica detergente líquido, masajea y lava con el programa habitual de la prenda. Si queda un resto tras el primer lavado, repite antes de secarla. Los subrayadores fluorescentes suelen ser de base agua: empieza igual y, si no ceden, pasa al alcohol.

Rotulador permanente y bolígrafo

El agua no los mueve; lo que los disuelve es el alcohol. Coloca papel absorbente doblado debajo de la mancha y da toques con un algodón empapado en alcohol isopropílico o de 96°, desde el borde hacia el centro. La tinta pasa al papel: cámbialo en cuanto se tiña. Cuando deje de soltar color, aplica detergente líquido y lava. Haz antes la misma prueba de color que con la acrílica.

Según el tejido

  • Algodón (camisetas, babis, batas): admite todos los métodos. En blancos, el remojo con oxígeno activo ayuda a quitar la última sombra.
  • Poliéster y mezclas (chándal, uniformes): alcohol a toques después de probarlo, y lavado a 30-40 °C. Evita la acetona si no conoces la composición exacta.
  • Vaqueros: aguantan bien el rascado y el alcohol; prueba primero en el interior de la cintura.
  • Lana: agua fría a toques con detergente para lana; para la tinta, alcohol a toques con un paño que no suelte pelusa. Más detalles en la guía de manchas en lana.
  • Seda y prendas con vinilos, purpurina o lentejuelas: ni alcohol ni acetona; mejor tintorería.

Qué no hacer

  • Secadora o plancha antes de revisar: el calor fija la resina de la acrílica y los tintes.
  • Dejar la acrílica secándose en la mochila hasta el día siguiente.
  • Frotar con toallitas húmedas: extienden el pigmento.
  • Acetona sobre acetato, triacetato, modacrílico o vinilos: disuelve la fibra o el estampado.
  • Lejía en ropa de color, y nunca mezclada con alcohol, amoníaco o ácidos: se forman compuestos tóxicos.

Óleo y otros casos

El óleo no es habitual en infantil, pero aparece en clases de plástica de cursos mayores. No se va con agua: retira el exceso, pon papel debajo y da toques con aguarrás mineral (white spirit), con guantes y ventilando; después, lavavajillas para quitar el aceite y el disolvente, y lavado. La mancha de aceite que pueda quedar se trata como explica la guía de grasa en la ropa. En prendas delicadas, tintorería.

Cuándo llevarla a la tintorería

Si la prenda es de lana o seda o lleva en la etiqueta el círculo de limpieza profesional; si la acrílica o el rotulador permanente han pasado ya por la secadora, o si tras dos intentos con alcohol la mancha no cede en una prenda que no quieres arriesgar. Con la ropa de diario del colegio, a menudo compensa aceptar una sombra leve antes que castigar el tejido con más disolvente.

Preguntas frecuentes

Si no ha pasado por la secadora, todavía hay margen: la acuarela, la témpera y el rotulador lavable suelen ceder con un pretratamiento y otro lavado; la acrílica y el permanente, con el alcohol. Si además se secó con calor, las posibilidades bajan mucho.

Lo más habitual es que se haya fijado con calor (secadora, radiador o plancha) o que haya pasado varios días en la prenda antes de lavarla. Los colores muy intensos también tienden a dejar sombra: repite el pretratamiento antes de darla por perdida.