Aceite en parquet: cómo absorberlo y limpiarlo sin dejar halo

Primero absorbe en seco: papel y, después, una capa de maicena, talco o tierra de Sommières durante 20 o 30 minutos. Luego limpia lo que quede según el acabado: unas gotas de lavavajillas en un paño muy escurrido si el suelo está barnizado, o el jabón de su fabricante si está aceitado. Ni agua a chorro ni mopa de vapor.

Suelo de parquet de madera en una habitación

Primero, averigua qué acabado tiene tu suelo

El mismo aceite es un susto sin importancia en un suelo barnizado y un problema serio en uno aceitado. Para saberlo, echa una gota de agua en una zona discreta: si se queda en forma de perla, hay una capa de barniz que protege la madera; si en un minuto la oscurece, el acabado es de aceite o de cera, o el barniz está gastado.

AcabadoCómo reconocerloQué hace el aceiteLimpieza
Barnizado (lacado)Película uniforme, brillante, satinada o mate; el agua hace perlaSe queda encima, salvo en juntas o zonas gastadasLavavajillas muy diluido y paño escurrido
AceitadoAspecto natural, se nota el poro; el agua oscurece la maderaPenetra en pocos minutosJabón para suelos aceitados y reaceitado de la zona
EnceradoTacto ceroso; la uña deja marcaSe mezcla con la ceraLimpiador de ceras y volver a encerar
Laminado o vinílicoDibujo impreso que se repite; tacto plásticoNo penetra, pero el agua en las juntas hincha el tableroLavavajillas diluido y muy poca agua

Los primeros minutos: absorber sin extender

  1. Retira el aceite con papel de cocina, presionando y levantando, sin arrastrar. Empieza por los bordes para no agrandar la mancha.
  2. Cubre la zona con un absorbente en una capa generosa, de medio centímetro o más: maicena, talco, tierra de Sommières (una arcilla absorbente que se encuentra en droguerías) o, a falta de otra cosa, harina o sal fina. No lo aprietes ni lo frotes.
  3. Espera de 20 a 30 minutos. En suelos aceitados, o si el derrame fue grande, déjalo más tiempo, incluso unas horas.
  4. Recoge con una escoba suave o con el aspirador y mira el polvo: si sale apelmazado o amarillento, repite con una capa nueva hasta que salga suelto.

Mientras tanto, que nadie pise la zona: el aceite resbala y se lleva en las suelas a otras habitaciones.

Absorber antes que limpiar

El agua no disuelve el aceite: lo empuja hacia dentro y lo extiende. Por eso cualquier líquido va después del absorbente, nunca antes. Saltarse este paso es la causa más habitual del halo mate o del cerco oscuro que aparece al secar.

Limpiar el residuo según el acabado

Parquet barnizado

Prepara medio litro de agua templada con tres o cuatro gotas de lavavajillas. Humedece un paño de microfibra y escúrrelo hasta que no gotee. Pásalo por la zona en el sentido de la veta, sin apretar mucho; después, otro paño humedecido solo con agua para retirar el jabón, y seca enseguida con uno seco. Si queda un velo, repite. Para el día a día basta un limpiador de pH neutro para parquet.

Parquet aceitado

Usa el jabón para suelos aceitados que recomiende el fabricante del aceite, diluido como indique su etiqueta, con el paño igual de escurrido. El lavavajillas y los desengrasantes de cocina pueden llevarse también el aceite de acabado y dejar una zona más clara y reseca. Si después de secar se ve una sombra, los fabricantes suelen tener un limpiador intensivo para manchas; con la zona seca, una capa fina de aceite de mantenimiento solo sobre esa parte la iguala. Es la gran ventaja de este acabado: se repara por zonas.

Parquet encerado

El aceite se mezcla con la cera. Retíralo con un paño y un limpiador para suelos encerados o un poco de aguarrás, con la ventana abierta y lejos de llamas, y vuelve a encerar la zona.

Laminado y vinílico

La superficie es plástica y el aceite no penetra: basta con agua y unas gotas de lavavajillas, y secar bien. El único cuidado es no dejar agua en las juntas, porque el tablero de fibras del laminado se hincha y no tiene vuelta atrás.

Si el aceite ya ha oscurecido la madera

Cuando el aceite ha entrado en una madera aceitada, sin acabado o con el barniz gastado, queda una mancha más oscura. Estas son las opciones, de menos a más agresiva:

  1. Cataplasma seca repetida. Tierra de Sommières o talco en capa gruesa, cubierta con film para que no se esparza, renovándola cada pocas horas durante un día. Saca parte del aceite que no ha llegado muy hondo.
  2. Cataplasma con disolvente, solo en madera aceitada o sin acabado. Mezcla el absorbente con un poco de aguarrás hasta formar una pasta, extiéndela sobre la mancha, cúbrela con film y déjala unas horas. El disolvente disuelve el aceite y el polvo lo atrapa al secar. Prueba antes en una zona oculta, ventila y aleja cualquier llama.
  3. Lijado y reaceitado local. En suelos aceitados, un lijado suave de la zona con grano fino, en el sentido de la veta, y aceite de mantenimiento suelen dejarla integrada.

En un suelo barnizado, en cambio, lijar un punto deja una ventana de otro tono que se nota mucho. Si la mancha ha pasado por debajo del barniz, lo razonable es rebarnizar la lama o la zona completa, y eso ya es trabajo de profesional. En tarima flotante, a veces sale más a cuenta cambiar la lama.

Qué no hacer

  • Echar agua o pasar la fregona empapada sobre el aceite: lo extiende y lo mete en las juntas.
  • Usar la mopa de vapor. Los fabricantes de suelos de madera suelen desaconsejarla: el calor y la humedad pueden abrir las juntas y enturbiar el barniz, y en la madera el agua deja cercos, como se ve en la guía de marcas de humedad en madera.
  • Desengrasantes fuertes de cocina, lejía o amoníaco: pueden apagar el barniz y resecar la madera.
  • Acetona u otros disolventes sobre barniz: lo disuelven.
  • Estropajo verde o lana de acero: rayan el barniz.
  • Secador de pelo caliente sobre la mancha: el calor vuelve el aceite más fluido y lo ayuda a penetrar.
  • Cera encima de un suelo barnizado para disimular: deja una capa resbaladiza y complica rebarnizar más adelante.

Cuándo llamar a un profesional

Si la mancha ha pasado bajo el barniz; si el derrame fue grande (una freidora o una garrafa de aceite) y ha llegado a las juntas; si el suelo es de madera maciza antigua o de maderas nobles, o si alguna lama está hinchada o levantada. Un parquetista puede lijar y barnizar o aceitar la zona, o sustituir las lamas afectadas.

Si el aceite ha salpicado también la ropa o el sofá, las guías de grasa en la ropa y de grasa en el sofá siguen la misma lógica: absorbente primero. Y si lo que cayó sobre una encimera de mármol fue vinagre o limón, el problema es otro: lo explica la guía de mancha de ácido en mármol.